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LOS 10 MANDAMIENTOS

DE LA LEY DE DIOS

El Papa Francisco señaló que debemos ver a los Diez Mandamientos como "signos de libertad".

El Santo Padre indicó que "no debemos ver los Diez Mandamientos como limitaciones a la libertad, no, esto no es así. Sino que los debemos ver como signos de libertad".

"¡No son limitaciones, sino indicaciones para la libertad! Ellos nos enseñan a evitar la esclavitud a la que nos reducen los muchos ídolos que construimos nosotros mismos, lo hemos experimentado muchas veces en la historia, y lo experimentamos también hoy".

Remarcó que los Diez Mandamientos son un ""sí" al Amor" para "defender al ser humano y guiarlo hacia la verdadera libertad".

"¡Demos confianza a Dios! Confiemos en Él! Los Diez Mandamientos nos muestra el camino a seguir, y constituyen una especie de "código ético" para construir sociedades justas, a medida del hombre".

El Santo Padre advirtió que la "pobreza material y moral deriva del rechazo de Dios y poner en su lugar a tantos ídolos".

Los Diez Mandamientos, dijo el Papa, nos enseñan a vivir "el respeto de las personas, venciendo la codicia de poder, de posesión, de dinero, a ser honestos y sinceros en nuestras relaciones, a cuidar toda la creación, a fomentar ideales altos, nobles, espirituales".

¡Redescubramos y vivamos las Diez Palabras de Dios! Digamos "sí" a estos "diez caminos de amor, perfeccionados por Cristo, para defender al hombre y guiarlo a la verdadera libertad".

Los mandamientos son normas de conducta dictadas por Dios a la humanidad. Estas normas son el camino que ha de conducir al hombre a la felicidad eterna. «Si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos»(608), dijo Jesucristo.

Los mandamientos son preceptos de la ley natural impresos por Dios en el alma de cada hombre.

Por eso obligan a todos los hombres de todos los pueblos, y son valederos para todos los tiempos, constituyendo el fundamento de toda moral individual y social. «La ley del Señor es perfecta y es descanso del alma»(609),dice la Sagrada Escritura.

Dios ha impreso los mandamientos en el alma de tal modo que, incluso los que se las dan de ateos y dicen que no hay Dios, reconocen esta ley impuesta por Dios al hombre, y se ofenden cuando se les llama ladrones o embusteros. La moral católica no sólo obliga a los católicos, obliga a todos los hombres; pues se basa en la ley natural. Todo hombre, católico y no católico, está obligado a no matar, no robar, no explotar al prójimo, no calumniar, etc. Esto no excluye que haya mandamientos exclusivos para los católicos, como el ir a misa, práctica de sacramentos, etc.

Los mandamientos de la Ley de Dios son la ley moral que Dios dio a Moisés en el Antiguo Testamento y que Cristo perfeccionó en el Nuevo.

Se basan en que Dios es nuestro Dueño y nuestro Señor, y nos puede mandar. Pero es tan bueno, que lo que nos manda es para bien nuestro.

Con los mandamientos, Dios protege nuestros derechos y también los de nuestros prójimos.

Los mandamientos no son prohibiciones caprichosas para poner trabas a la libertad del hombre. Es la ley justa y sabia con que Dios quiere gobernarnos para nuestro propio bien.

Todos los mandamientos son para todos: nadie puede dejar de cumplirlos, y es necesario cumplirlos todos para salvarse. No basta decir: yo no robo ni mato . Para salvarse hay que guardarlos todos.

Para condenarse basta faltar a uno. Para poder pasar por un puente es necesario que no se haya hundido ninguno de sus arcos . Dice el Apóstol Santiago el Menor que el que guarda los demás mandamientos pero quebranta uno solo, se hace culpable de todos(610).

Los mandamientos de la ley de Dios constituyen el programa más completo y más perfecto que se ha dado en el mundo, para conseguir la paz y la tranquilidad a los individuos, a las familias, a los pueblos y a las naciones. En la guarda de ellos está el secreto de abrirse paso dignamente en la vida. Si quieres que todo el mundo te estime y te respete, guarda los mandamientos. Además, te aseguro que tu vida será mucho más feliz que si no los guardases.

Las mayores tragedias que vemos en esta vida ocurren frecuentemente porque no se guardan los mandamientos. Por eso están las cárceles llenas de desgraciados, por eso el hambre de muchos hijos, por eso los disgustos en tantas familias, tantas lágrimas y tantas penas. Si se cumplieran los mandamientos de Dios desaparecerían muchos problemas de hoy: delincuencia, terrorismo, violaciones, madres solteras, adulterios, hijos extramatrimoniales, abortos, homosexualidad, drogas, SIDA, etc. Si todo el mundo cumpliera los mandamientos, la vida en la Tierra sería un cielo.

Una sociedad que no acepte valores auténticos va camino del suicidio

Para muchos hoy no son valores la familia, la fidelidad matrimonial, los hijos, el respeto a la vida de seres humanos inocentes, la moralidad sexual, la honradez, la verdad, la religión, la moral… A dónde vamos por este camino? Qué futuro nos espera? Dice Dios en la Biblia: «Mis mandatos son luz de los pueblos»(611).

El reconocimiento de Dios no se opone en modo alguno a la dignidad humana, sino que es su fundamento. Cuando el hombre organiza el mundo sin Dios, acaba organizando una sociedad contra el hombre.

El cumplimiento de los mandamientos a veces cuesta trabajo. Tenemos que frenarnos, renunciar.

Pero los mandamientos nos llevan al cielo. Son como las ruedas del carro, que pesan, pero gracias a ellas puede andar. Un carro sin ruedas no hay quien lo mueva. Dios hace posible por su gracia lo que manda.

La moral católica no es represiva, como algunos dicen. No quita la libertad al hombre. La orienta para que se realice como persona humana. Como las vías del tren que le obligan a ir por un camino, pero ayudan al tren a avanzar y a llegar. Le impiden que se despeñe.Algunos consideran a Dios como enemigo de la libertad humana, y piensan que el hombre será totalmente libre cuando se emancipe de Dios y de la Religión. Sin embargo, sometiéndonos a la ley de Dios nos realizamos plenamente como personas humanas, pues nos liberamos de la esclavitud de nuestros instintos desordenados. Libertad es la capacidad para poder elegir entre dos valores auténticos.

Pero elegir el mal, abandonando el bien, no es libertad sino esclavitud. El hecho de que algunos prefieran ser esclavos es lamentable. Pero las joyas no pierden valor aunque haya personas que no saben apreciarlo. La libertad con Dios, es auténtica. La libertad sin Dios es un engaño.

Dios no quita libertad para lo bueno, sino para lo malo. Con esto ayuda al hombre. Elegir lo malo es una equivocación. Quitar la libertad para lo malo es un bien.

No hay verdadera libertad sino en el servicio del bien y de la justicia . El ejercicio de la libertad no implica el derecho a decir y hacer cualquier cosa .

El cristiano se siente libre, no porque hace lo que quiere sino porque quiere hacer lo que Dios manda. Obedece a Dios libremente, sin coacción. «Lo que nos hace libres no es el no querer aceptar lo que sea superior a nosotros, sino el acatar de buena gana lo que está por encima de nosotros»(Goethe).

«Yo soy libre cuando elijo lo que me perfecciona como ser humano. Si actúo sólo en virtud de mis apetencias momentáneas soy esclavo de mi tendencia a tomar lo agradable como valor supremo. Lo agradable es un valor, pero se halla en la parte más baja de la escala de valores»(612).

fuente : http://encuentra.com/para_salvarte/introduccion_a_los_mandamientos10038/

1

AMAR A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS

«Yo, el Señor, soy tu Dios, que te ha sacado del país de Egipto, de la casa de servidumbre. No habrá para ti otros dioses delante de mí. No te harás escultura ni imagen alguna ni de lo que hay arriba en los cielos, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra. No te postrarás ante ellas ni les darás culto» (Ex 20, 2-5).

«Está escrito: Al Señor tu Dios adorarás, sólo a él darás culto» (Mt 4, 10).

2

 No tomarás el nombre de Dios en vano.

«No tomarás en falso el nombre del Señor tu Dios» (Ex 20, 7; Dt 5, 11).

«Se dijo a los antepasados: “No perjurarás”... Pues yo os digo que no juréis en modo alguno» (Mt 5, 33-34).

3

Santificarás las fiestas

«Recuerda el día del sábado para santificarlo. Seis días trabajarás y harás todos tus trabajos, pero el día séptimo es día de descanso para el Señor, tu Dios. No harás ningún trabajo» (Ex 20, 8-10; cf Dt 5, 12-15).

«El sábado ha sido instituido para el hombre y no el hombre para el sábado. De suerte que el Hijo del hombre también es Señor del sábado» (Mc 2, 27-28). 

4

Honrarás a tu padre y a tu madre.

«Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolonguen tus días sobre la tierra que el Señor, tu Dios, te va a dar» (Ex 20, 12).

«Vivía sujeto a ellos» (Lc 2, 51).

El Señor Jesús recordó también la fuerza de este “mandamiento de Dios” (Mc 7, 8 -13). El apóstol enseña: “Hijos, obedeced a vuestros padres en el Señor; porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, tal es el primer mandamiento que lleva consigo una promesa: para que seas feliz y se prolongue tu vida sobre la tierra» (Ef 6, 1-3; cf Dt 5 16).

5

«No matarás» (Ex 20, 13).

«Habéis oído que se dijo a los antepasados: “No matarás”; y aquel que mate será reo ante el tribunal. Pues yo os digo: Todo aquel que se encolerice contra su hermano, será reo ante el tribunal» (Mt 5, 21-22).

6

No cometerás actos impuros

«No cometerás adulterio» (Ex 20, 14; Dt 5, 17).

«Habéis oído que se dijo: “No cometerás adulterio”. Pues yo os digo: Todo el que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón» (Mt 5, 27-28).

7

«No robarás» (Ex 20, 15; Dt 5,19).

«No robarás» (Mt 19, 18).

8

No dirás falso testimonio ni mentirás

«No darás testimonio falso contra tu prójimo» (Ex 20, 16).

«Se dijo a los antepasados: No perjurarás, sino que cumplirás al Señor tus juramentos» (Mt 5, 33).

9

No consentirás pensamientos ni deseos impuros

«No codiciarás la casa de tu prójimo, ni codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de tu prójimo» (Ex20, 17).

«El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón» (Mt 5, 28).

10

No codiciarás los bienes ajenos

«No codiciarás [...] nada que [...] sea de tu prójimo» (Ex 20, 17).

«No desearás su casa, su campo, su siervo o su sierva, su buey o su asno: nada que sea de tu prójimo» (Dt 5, 21).

«Donde [...] esté tu tesoro, allí estará también tu corazón » (Mt 6, 21).

Mandamientos de la Santa Madre Iglesia

  1. El primero, oír Misa entera todos los domingos y fiestas de precepto.

  2. El segundo, confesar los pecados mortales al menos una vez al año, en peligro de muerte y si se ha de comulgar.

  3. El tercero, comulgar al menos por Pascua de Resurrección.

  4. El cuarto, ayunar y no comer carne cuando lo mande la Santa Madre Iglesia.

  5. El quinto, ayudar a la Iglesia en sus necesidades.

Los 10 mandamientos, cómo aplicarlas a nuestras vidas?