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La comunicación en la familia


Cuando abrazamos, sonreímos o miramos estamos diciendo algo.
Nada es tan enriquecedor como la interacción humana verbal y no verbal.

La comunicación es el proceso de transmisión de información entre un emisor y un receptor que decodifica e interpreta un determinado mensaje.
La comunicación deriva del latín communicatĭo que significa compartir, participar en algo o poner en común.
•  la comunicación intrapersonal: es el diálogo con uno mismo, (automotivación, los hechos, conceptos, lo que espero del otro, etc.)
 la comunicación interpersonal: sucede entre personas físicamente próximas o cercanas.
Según como sea nuestra comunicación intrapersonal, así se refleja el dialogo con las demás personas.

Si se quiere asegurar que la comunicación trabaje a favor de la familia, es importante hacer lo necesario para lograr que todo intercambio de palabras tenga un propósito positivo: ayudar, mejorar, aclarar, acercar. 

Como lo que nos preocupa es querer mejorar nuestra relación de comunicación en la familia,  hay muchas formas de comunicarnos y tecnica, sin embargo les presentamos esta filosofía que ha sabido responder a esta necesidad, no solamente en la familia sino hasta para desarmar conflictos entre países.


La comunicación no violenta

Expresa una clara y sistemática presentación de un programa educativo desarrollado por Marshall Rosenberg, a partir de su experiencia como mediador, educador y terapeuta, y que en la actualidad se comparte en más de 45 países. Rosenberg nos involucra en un proceso de reflexión y aprendizaje relacionado con cómo nos comunicamos habitualmente y cómo podemos hacerlo de un modo más efectivo y coherente con nuestros valores buscando la satisfacción de todas las partes.

Es considerar al otro en acuerdo con su humanidad y desarrollar la empatía hacia uno y los demás.
La confianza y el gusto por la cooperación siguen naturalmente y cada quien se encuentra ganador.
¡No gana contra el otro, sino más bien ganan los dos! Es como estar juntos el pódium y los dos tienen el 1er lugar.

Culturalemente hemos aprendido a someter al otro a nuestro punto de vista, a la dificultad de no escuchar lo que el otro tiene que decirme, y con este nuevo aprendizaje la CNV nos ayuda a transformar la energía CONTRA en una energía PARA.

La CNV  su propósito es encontrar una conexión  de calidad con el otro y esta constituida de 4 etapas:
1.    Observar sin evaluar
2.    La expresión facultativa de nuestros sentimientos, 
3.    Expresión de nuestras necesidades (identificación de nuestros sentimientos)
4.    La formulación de peticiones conscientes y la expresión honesta de si (asertividad)
y la escucha respetuosa del otro o empatía

Este tipo de comunicación lleva a cada persona a considerar a la otra igual a mí usando la empatía.


Santa Teresa de Ávila decía : “Busquemos siempre mirar las virtudes y cosas buenas en los otros y cuando veamos sus sus defectos, mirarlos con la humildad de tener presente nuestros grandes pecados… y en la duda, es mejor tener a todos por mejores que nosotros.”

 

Observar sin evaluar


El primer componente de la CNV (comunicación no violenta) implica la separación entre observación y evaluación. 
Necesitamos observar claramente aquello que vemos, oímos o tocamos que afecta a nuestro bienestar, sin mezclarlo con una evaluación. 
Hacer observaciones constituye un elemento importante de la CNV mediante el cual intentamos comunicar a otra persona, de forma clara y sincera, cómo nos sentimos. Sin embargo, si mezclamos la evaluación con la observación, reduciremos la probabilidad de que la otra persona entienda lo que pretendemos transmitirle. En lugar de ello, recogerá la crítica y opondrá resistencia a lo que estamos diciendo.
El filósofo indio J. Krishnamurti dijo una vez que observar sin evaluar constituye la forma suprema de la inteligencia humana. 


Identificar y expresar sentimientos


El primer componente de la CNV es observar sin evaluar; el segundo es expresar cómo nos sentimos. El psicoanalista Rollo May afirma que "la persona madura es capaz de diferenciar los sentimientos estableciendo muchos matices, intensos y apasionados o delicados y sensibles, como si fueran los diferentes pasajes musicales de una sinfonía". Pero en muchos casos, como diría May, nuestros sentimientos son tan "limitados como las notas de un toque de corneta".
El repertorio de adjetivos que aplicamos a las personas suele ser más amplio que el vocabulario del que disponemos para describir con claridad nuestros estados de ánimo. 
Se nos educa para orientarnos hacia los demás más que para estar en contacto con nosotros mismos. Tenemos metida en la cabeza la siguiente pregunta: "¿Qué quieren los demás que yo diga y haga?".
Revelar nuestra faceta humana y expresar la propia vulnerabilidad pueden ayudar a resolver conflictos o situaciones de comunicación difíciles.


Nuestros sentimientos son el color que la vida toma en nosotros en cada momento.

Es importante de desarrollar un vocabulario de sentimiento y emociones para poder expresar lo que sentimos y vivimos cotidianamente y que lastimosamente en nuestra educación no se nos enseñó  a percibirlos y a nombrarlos.


Al desarrollar su vocabulario de sentimientos, usted expresa su vivencia lo más cercana a su realidad y lo mas única posible.

Asumir la responsabilidad de nuestros sentimientos.

Descargue la lista aquí!


Asumir la responsabilidad de nuestros sentimientos.

 

La CNV potencia nuestra conciencia de que aquello que hacen o dicen los demás puede ser el estímulo, pero nunca la causa, de nuestros sentimientos. Nuestros sentimientos son el resultado de cómo elegimos tomarnos lo que dicen y hacen los demás, y también de nuestras necesidades y expectativas particulares en ese momento.

 

El tercer componente nos invita a aceptar la responsabilidad de lo que hacemos para generar nuestros propios sentimientos.
Cuando alguien nos transmite un mensaje negativo, sea verbal o no verbal, tenemos cuatro opciones con respecto a la manera de recibirlo.

 

Una es tomárnoslo de manera personal, captando en él acusaciones y críticas. Por ejemplo, alguien está irritado con nosotros y nos dice: "¡Eres la persona más egocéntrica que he conocido en mi vida!". Si nos tomamos la frase de forma personal, podemos reaccionar respondiendo: "Sí, debería ser más sensible con los demás". Es decir, aceptamos el punto de vista de la otra persona y nos echamos la culpa. Es una opción que vulnera nuestra autoestima y nos cuesta un precio muy alto, ya que nos lleva a sentirnos culpables, avergonzados y deprimidos.


Una segunda opción es echar la culpa a nuestro interlocutor. En respuesta a la afirmación "¡Eres la persona más egocéntrica que he conocido en mi vida!", podríamos protestar diciendo: "No tienes derecho a decirme esto. 


La tercera opción que tenemos cuando recibimos un mensaje negativo consiste en hacer que brille la luz de nuestra conciencia para ver con claridad nuestros sentimientos y necesidades. Así podríamos, por ejemplo, responder: "Cuando me dices que soy la persona más egocéntrica que conociste en tu vida, me siento herido, porque yo querría que reconocieras los esfuerzos que hago para tener en cuenta tus preferencias". 
Una cuarta opción, que consiste en iluminar con la luz de la conciencia los sentimientos y necesidades de la otra persona en ese momento según ella misma los expresa. Podríamos preguntarle, por ejemplo: "¿Te sientes herida porque necesitas que se tomen en cuenta tus preferencias?".

Todos los juicios, críticas y diagnósticos que emitimos, así como las interpretaciones que hacemos de los demás, son expresiones de nuestras propias necesidades.

Si nuestros hijos o alguien nos dice: "Tú no me entiendes", lo que está diciéndonos en realidad es que su necesidad de ser comprendido no está satisfecha.

Cuando nuestra esposa nos dice: "Esta semana estuviste trabajando todas las noches hasta muy tarde; tu trabajo te importa más que yo", lo que nos dice en realidad es que necesita que seamos más afectuosos con ella.


Siempre que manifestamos nuestras necesidades de una manera indirecta y nos valemos de evaluaciones, interpretaciones e imágenes, lo más probable es que los demás perciban críticas en nuestras palabras y que, por lo tanto, se defiendan o contraataquen.

 

Si aspiramos a que los demás nos respondan de un modo solidario, al manifestar nuestras necesidades por medio de la interpretación o el diagnóstico de su comportamiento, estaremos actuando de manera contraproducente.

En cambio, cuanto más directamente conectemos nuestros propios sentimientos y necesidades, más fácil será que los demás respondan a ellas de forma compasiva.
Lamentablemente, no se nos ha educado para pensar en cuáles son nuestras necesidades. Nos hemos acostumbrado a creer que son los demás quienes se equivocan cuando no satisfacemos nuestras necesidades. 


Peticiones conscientes


Hasta aquí desarrollamos los tres primeros componentes de la CNV, que se centran en lo que observamos, sentimos y necesitamos. Aprendimos a hacerlo sin criticar, analizar ni echar la culpa a nadie, sin establecer diagnósticos y actuando de una manera que propicie la comprensión y la compasión. El cuarto y último componente de este proceso se ocupa de lo que nos gustaría pedir a los demás para enriquecer nuestra vida.
 Cuando nuestras necesidades se encuentran insatisfechas, nos atenemos a la expresión de lo que observamos, sentimos y necesitamos con una petición específica: acciones que puedan satisfacer nuestras necesidades. 
¿Cómo expresaremos lo que queremos pedir para conseguir que los demás respondan a nuestras necesidades de una manera compasiva?

 

En conclusión:

 

Hemos explicado una tecnica de comunicación y hemos optado por mostrarle la CNV pues responde en gran manera a tener un verdadero dialogo donde trato de comprender al hermano, hijo, amigo, esposo, etc. nos enseña a l la importancia de la empatia y a buscar en esta filosofia mas felicidad en nuestras relaciones interpersonales.

Jesús es el comunicador por excelencia, pues quiere llegar a nuestro corazón y conversión de nuestras vidas.

Son las parábolas ejemplo de ésta facilidad que tenía para adaptar su lenguaje sin perder la esencia de su mensaje. Jesús vivió todas las costumbres y actividades de su época, enseñanzas recibidas de sus padres, y en especial su madre, quienes lo instruyeron en la realidad de su contexto histórico. La utilización de las metáforas para sus parábolas surgen de la realidad cotidiana de su época. Un mensaje de una gran sencillez; pero a la vez de una gran profundidad doctrinal. Un mensaje que está dirigido al corazón y a la mente de los hombres de su época y que trasciende al hombre de hoy.

Video sobre la comunicación no violenta

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Referencias :

Comunicación no violenta, un lenguaje de vida de Marshall B. Rosenberg

http://simple.cat/wp-content/uploads/2015/06/BREVE-GUIA-CNV-final.pdf
http://es.catholic.net/op/articulos/28409/cat/155/jesus-un-comunicador-a-tiempo-completo.html#modal